dijous , maig 23 2019

No olvidéis la hospitalidad: por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles.” (Hebreos 13, 2)

 

 

 

 

 

 

 

Horaris i intencions de pregàries en les Eucaristies:

Diumenge:

10:00h: per els qui pertoca

12:00h: per els qui pertoca

19:00h: per els qui pertoca

Dilluns:         per els qui pertoca

Dimarts:        per els qui pertoca

Dimecres:     Cristina Camps

Dijous:           per els qui pertoca

Divendres:   per els qui pertoca

Dissabte:      per els qui pertoca

 

ACTIVITATS PARROQUIALS

Reunió Consell del Menjador: dilluns 4, a les 20h, es reuniran els catequistes de l’arxiprestat per fer posada en comú del treball realitzat, i l’evangelització que es duu a terme al nostre arxiprestat. Preguem per ells, i les persones que acompanyen.

Dinars a ca’l rector: podeu confirmar assistència al grup de Whatsapp, directament al rector o a la Sra. Juana Roldán o Casi Delgado.

Reunió d’arxiprestos: aquest dimecres hi ha reunió d’arxiprestos, per treballar l’aplicació del Pla Diocesà, aquest any orientat a treballar la fraternitat.

Església tancada per les obres: en motiu de les obres de les escales, de dilluns a divendres ens veurem obligats a celebrar l’eucaristia als locals parroquials.

Donatius a la parròquia: IBAN ES96 2100 1017 7602 0001 4826. És important que indiqueu el concepte “Donatiu”.

 

DIUMENGE IV de durant l’any

3 de FEBRER de 2019

¡No olvidemos la hospitalidad!

“No olvidéis la hospitalidad: por ella algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles.” (Hebreos 13, 2)

Cuarta propuesta: Encontremos en la Iglesia un lugar de amistad

Para compartir con otros nuestra confianza en Dios, necesitamos lugares donde podamos encontrar no sólo algunos amigos que ya conocemos, sino una amistad que se ensancha hacia los que son diferentes de nosotros.

Parroquias y comunidades locales tienen la vocación de reunir a distintas generaciones y a personas procedentes de diversos orígenes sociales y culturales. Hay allí un tesoro de amistad, a veces escondido, que es necesario hacer fructificar.

Si cada Iglesia local fuese como una familia acogedora, en la que pudiéramos ser nosotros mismos, con nuestras dudas y preguntas, sin el temor a ser juzgados…

La Iglesia se encuentra allí donde sople el Espíritu Santo, donde sea que irradie la amistad de Cristo. En algunos países del Sur, pequeñas comunidades eclesiales de base asumen un gran compromiso en favor de los demás, en su barrio o pueblo. ¿Podrían ser una fuente de inspiración en otros países?

  • Encontrémonos regularmente en pequeños grupos, en la oración y el compartir, pero sostengamos también la vida de la gran comunidad cristiana que existe en nuestra ciudad o pueblo. ¿Podría nuestro pequeño grupo estar atento, por ejemplo, a aquellos que vienen a la celebración dominical sin conocer a nadie?
  • Cristo quiere reunir en una sola comunión a los que le aman y le siguen, más allá de sus pertenencias confesionales. La hospitalidad compartida es un camino hacia la unidad. Invitemos más a menudo a una oración común a los que están en nuestro entorno y expresan su fe de una manera diferente.

En la cruz, justo antes de morir, Jesús vio a su madre, y junto a ella, al discípulo al que amaba. Dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego, dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. (Juan 19, 25-27)

  • A los pies de la cruz, nace una nueva familia por voluntad de Jesús. ¿Cómo vivir hoy esta fraternidad?

 Quinta propuesta: Realicemos una hospitalidad generosa

La hospitalidad de Dios hacia nosotros es una llamada: recibamos a los demás, no como quisiéramos que fuesen, sino como son; aceptemos ser acogidos por ellos a su manera, no a la nuestra.

  • Convirtámonos en hombres y mujeres de acogida, tomándonos el tiempo de escuchar a alguien, invitándole a nuestra mesa, acercándonos a una persona destituida, teniendo una palabra amable para aquellos con los que nos encontremos…
  • Ante el gran desafío puesto por las migraciones, busquemos cómo hacer de la hospitalidad una oportunidad no sólo para aquellos que son acogidos sino también para quienes les acogen. Los encuentros persona a persona son indispensables: escuchemos el relato de un migrante, de un refugiado. Encontrarnos con los que vienen de otros lugares nos permitirá también comprender mejor nuestras propias raíces y nos hace profundizar en nuestra propia identidad.
  • Cuidemos de la tierra. Este maravilloso planeta es nuestra casa común. Mantengámosla hospitalaria para las generaciones que vienen. Revisemos nuestros modos de vida, hagamos lo posible para detener la explotación inconsiderada de los recursos, luchemos contra las diversas formas de polución y el decrecimiento de la biodiversidad. Siendo solidarios con la creación, descubriremos la alegría que de ello fluye.

Jesús dijo: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis.” (Mateo 25, 40).

Debemos ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús, que nos dijo: “Hay más dicha en dar que en recibir.” (Hechos 20, 35)

  • ¿Cuándo he tenido la experiencia de que hay felicidad en dar?
  • ¿Soy consciente de que también yo necesito recibir algo de los demás?

 

About Jordi Cerdà

Veure també

Hay salida!

            DIUMENGE II de PASCUA 27 d’Abril de 2019 Horaris …

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies